viernes, 22 de junio de 2007

El cine y la educación: "Los Coristas"

Cuando pensamos que todo está perdido, siempre llegara alguien a demostrarnos que no es así. Es el caso de Clement Mathieu, este profesor de música que con su amor y vocación logra dar vuelta una situación y unos niños que, al parecer, estaban completamente perdidos.
Por: Carolina Cepeda M.


En Los Coristas la trama se desarrolla en Francia, en un "orfanato - reformatorio" de la posguerra, cuyos alumnos tienen entre 8 y 13 años.

El relato transcurre casi por completo en el interior de la escuela, excepto las breves escenas, en las que medio siglo después, dos de esos chicos del coro leen las memorias del maestro. A pesar de que no se traspasan las paredes del internado, el director del filme Christophe Barratier, logra ubicar con gran precisión el contexto social de la escasez y las penurias económicas de aquel periodo histórico (1949).

Los Coristas, trailer

Clément Mathieu (Gérard Jugnot) es un profesor de música desempleado. Esto hasta que es contratado como preceptor vigilante en un instituto correccional de menores. Ahí, a través de ineficaces y represivas políticas, su director Rachin (Francois Berléand), intenta con dificultad mantener disciplinados a estos "alumnos problema".

A Mathieu lo sorprende la cruda realidad de la rutina del colegio, y los métodos utilizados por el director en su desesperado intento de imponer disciplina. La escena observada le despierta al profesor mucho desconcierto y compasión por los chicos.

¿Pero qué ve al llega? Ve a un niño esclavizado, limpiando el piso. Al portero que se corta la cara con un vidrio por una trampa confeccionada por uno de los alumnos. Y, finalmente, al director imponiendo un castigo cruel a un niño elegido al azar, porque nadie ha confesado su culpabilidad en el incidente de la trampa.

Ante la situación, comienza a planear un cambio para "rescatar" a los niños. En este proceso descubre que la música atrae poderosamente el interés de los alumnos, por lo cual se entrega a la tarea de familiarizarlos con el canto.

Clément Mathieu y el coro del instituto correccional de menores

Logra formar con ellos un coro. Y gracias al poder y la magia de la música, el maestro consigue que sus vidas cambien para siempre. Descubre al talento en bruto, también indisciplinado; al niño tímido del cual los compañeros se aprovechan, y al portero bonachón que se une a la causa del protagonista, motivado por la propuesta.


En la película todos esos niños eran personas inexistentes. Sólo trabajaba su físico, pero su “ser” estaba totalmente perdido. Fue Clement Mathieu quién, a través de su música, traspasó la barrera que ellos tenían con los mayores. Así se mostraron tal cuales eran: niños inocentes en busca de afecto.

Revisa la ficha técnica de Los Coristas, aquí.

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