viernes, 29 de junio de 2007

Yo Robot: una nueva rebelión



Parece imposible creer que "Yo Robot" es un filme basado en el libro del mismo nombre publicado en 1950, escrito por el bioquímico ruso Isaac Asimov, quien terminó por dedicarse a la literatura de ciencia ficción. Asimov ha basado sus principales obras en torno al desarrollo de la robótica.

La película, dirigida por Alex Proyas(2004), esta basada en la recopilación de cuentos del libro de Asimov. Entre ellos destacan: "Robbie", "Círculo Vicioso", "Razón", "Atrapa esa Liebre", "¡Embustero!", "Pequeño Robot Perdido", "¡Fuga!", "Evidencia" y, especialmente en "El Conflicto Evitable". La mayoría de esos cuentos están protagonizados, al igual que en la película, por Susan Calvin.

"El conflicto Evitable" es el título que inspira principalmente al filme, pues pone especial énfasis en las tres leyes de la robótica planteadas por Asimov, que corresponden a un conjunto de normas establecidas para la perfecta coexistencia con los robots y un ideal desempeño en su vida útil. Sólo de este modo, la humanidad se asegurará de que estos fueron programados para proteger y servir a los seres humanos.





(ADVERTENCIA: DE AQUÍ EN ADELANTE EXISTE GRAN CANTIDAD DE CONTENIDO DE LA TRAMA)

Susan Calvin es la protagonista de varias de las historias del libro, y a su vez, es la co-protagonista de la película junto al detective Spooner (Will Smith). Ella es experta en robopsicología, una versión de la psicología para robots, defensora de dichas leyes y quien jamás dudaría en que éstas pudiesen ser violadas.

No así el detective Spooner, quien desconfía de sobremanera en los robots. Duda que estos puedan ser una ayuda, y los ve más bien como una amenaza para la humanidad. Spooner llega al punto de utilizar objetos más antiguos en su vida cotidiana, como una motocicleta a bencina (elemento casi obsoleto para la época), zapatillas de baja tecnología, y solía manejar de manera manual, lo cual era totalmente inusual en ese contexto de modernidad.

Todo esto refleja la obsesión que tenía y una sobre desconfianza en la robótica como consecuencia de una experiencia del pasado que costó la vida de una niña.
Sin embargo, y lejos de lo que Calvin pensaba, estas leyes son violadas por los robots, quienes comienzan a entrar en conflicto con el cumplimiento de sus reglas. V.I.K.I. interpreta la primera ley de una forma distinta a la real.


Es aquí donde comienza el mayor conflicto. Como ya se adelantó, los robots comienzan a ver que en realidad los principales destructores del hombre es el hombre mismo, por lo que debe - según lo que cree V.I.K.I.- estar subordinado a los robots para estar protegidos. Pero para lograr este fin es inevitable la destrucción de los seres más violentos, lo cual generará una revolución de los robots contra los humanos.

La incredulidad de Spooner llevará a Calvin a abrir los ojos y descubrir que la perfección no existe y que las reglas fácilmente pueden tener una doble interpretación.

Lo que considero irónico dentro de la película es que Spooner, como se ha dicho, odia a los robots, pero él es en parte uno de ellos. Si bien no tiene un chip que lo controle, su cuerpo - tras un accidente- es mitad hombre y mitad robot, similar al caso de Robocop.

Otro punto importante dentro de esta película es algo que se ha dado no sólo en Yo Robot, sino que también en cintas como
Inteligencia Artificial, dirigida por Steven Spielberg en 2001. Los robots en sí, como género, son seres iguales, sin ninguna diferencia al menos en lo primordial. Pero ya vimos cómo el robot protagonista de la película de Proyas insiste en ser único en su especie.

Inteligencia Artificial, fragmento "El hada azúl"


Así vemos cómo un robot comienza a tener aspiraciones como cualquier hombre, en este caso, ser único. El robot protagonista, insiste en que puede soñar, guardar secretos e incluso llegar a sentir.

Es curioso, por decir lo menos, cómo un ser supuestamente perfecto (el robot) desea ser como el hombre, y más curioso aún es cómo el ser humano desea cada vez ser más parecido a un robot, emulando sus virtudes gracias a la tecnología.

El robot o el ser humano perfecto no es el que tiene más fuerza o más sentimientos, sino aquel que pueda tener ambas virtudes. La perfección nunca ha existido y ni siquiera en las películas se ha podido solucionar. Esto demuestra que los robots, al ser creados por un ser humano, terminan siendo igual de imperfectos que el hombre, porque su esencia es creada por uno.

Lo que ocurre es que éste, al solucionar la principal debilidad del ser humano (la muerte) parecen casi perfectos, pero si nos adentramos a su lógica, siempre tendrán algún error, al menos así queda demostrado en Yo Robot y tantas otras películas que se refieren a la Inteligencia Artificial.


Trailer Yo Robot

Estreno: Los Piratas del Caribe

En general, cuando se une una buena producción (Jerry Bruckheimer, creador de series de la grandeza de Close to Home y Withouth a Trace) junto a una gran dirección (Gore Verbinski), grandes actores y un mejor guión, sólo puede suceder algo como esto: Piratas del Caribe. Hablo de la trilogía, no sólo de la primera y la última, estrenada este año, que son claramente las de mejor argumento y precisión dramática. Ir al resto del Elenco.
Por: Mº Soledad Banda.



No es sólo una historia de piratas y fechorías, sino la poco casual conjunción de una monstruosa maquinaria publicitaria, buenos efectos especiales y la capacidad de los guionistas de crear toda una red dramática que nos permite entender la base del mundo en que pudieron haber vivido estos navegantes de los siete mares. Claro está, mezclada con un toque de humor sarcástico.

La historia central de la trilogía corresponde a Elizabeth Swann (Keira Knightley) una señorita de sociedad enamorada de Will Turner (Orlando Bloom), un herrero al que no le está permitido acercarse a ella por su baja condición social, quien se convierte en pirata para rescatarla luego de que los tripulantes del Perla Negra la secuestraran.

Elizabeth Swann y Will Turner

Durante la trilogía se muestra el crecimiento de los personajes y los actores, no sólo en edad (Orlando Bloom comenzó el rodaje de la primera parte con 23 años y este año cumplió 30) sino también su carácter, que va evolucionando en función de los retos que deben afrontar. Ante esto cabe citar una de las entrevistas hechas a Keira Knightley antes del estreno, donde comentó: “He pasado de ser una señorita a ser un chicazo, y me gusta ". Ve la entrevista completa aquí.


En cada uno de los filmes, el director permite a los espectadores entrar en la interioridad de cada uno de los personajes y, de este modo, entender los motivos que los llevaron a la piratería o simplemente las razones de su maldad. De este modo, reconociendo que la base de la historia es ser una película dedicada a los niños, podemos descubrir un corazón destrozado por una traición amorosa en el Legendario Capitán Davy Jones, o la rabia en la adivina Dalma, deidad marina atrapada en el cuerpo de un ser humano. Se nota la mano de Disney: siempre es posible dejar una enseñanza.

El caso de Jack Sparrow (Johnny Depp) es distinto. Su personaje es casi el acompañamiento de la trama, pero el peso que adquiere dentro del relato de los acontecimientos, le permite ser el hilo conductor de todas las historias, y la base para la resolución de todos los conflictos. Más que sólo un personaje, es posible asegurar que sin Sparrow, Piratas del Caribe no habría tenido el increíble éxito de taquilla que fue posible observar.

Jack Sparrow, interpretado por Johnny Deep
Basta recordar que en la última parte de la trilogía: Piratas del Caribe – En el Fin del Mundo, estrenada el pasado 24 de mayo, el motivo del viaje de los personajes es salvar a Sparrow del baúl de Davy Jones, una especie de limbo donde se encuentra atrapado. Prácticamente en esta última entrega se convierte en el absoluto protagonista, algo que más de alguno de nosotros estaba esperando.

Piratas del Caribe "En el fin del mundo", trailer

viernes, 22 de junio de 2007

El cine y la educación: "Los Coristas"

Cuando pensamos que todo está perdido, siempre llegara alguien a demostrarnos que no es así. Es el caso de Clement Mathieu, este profesor de música que con su amor y vocación logra dar vuelta una situación y unos niños que, al parecer, estaban completamente perdidos.
Por: Carolina Cepeda M.


En Los Coristas la trama se desarrolla en Francia, en un "orfanato - reformatorio" de la posguerra, cuyos alumnos tienen entre 8 y 13 años.

El relato transcurre casi por completo en el interior de la escuela, excepto las breves escenas, en las que medio siglo después, dos de esos chicos del coro leen las memorias del maestro. A pesar de que no se traspasan las paredes del internado, el director del filme Christophe Barratier, logra ubicar con gran precisión el contexto social de la escasez y las penurias económicas de aquel periodo histórico (1949).

Los Coristas, trailer

Clément Mathieu (Gérard Jugnot) es un profesor de música desempleado. Esto hasta que es contratado como preceptor vigilante en un instituto correccional de menores. Ahí, a través de ineficaces y represivas políticas, su director Rachin (Francois Berléand), intenta con dificultad mantener disciplinados a estos "alumnos problema".

A Mathieu lo sorprende la cruda realidad de la rutina del colegio, y los métodos utilizados por el director en su desesperado intento de imponer disciplina. La escena observada le despierta al profesor mucho desconcierto y compasión por los chicos.

¿Pero qué ve al llega? Ve a un niño esclavizado, limpiando el piso. Al portero que se corta la cara con un vidrio por una trampa confeccionada por uno de los alumnos. Y, finalmente, al director imponiendo un castigo cruel a un niño elegido al azar, porque nadie ha confesado su culpabilidad en el incidente de la trampa.

Ante la situación, comienza a planear un cambio para "rescatar" a los niños. En este proceso descubre que la música atrae poderosamente el interés de los alumnos, por lo cual se entrega a la tarea de familiarizarlos con el canto.

Clément Mathieu y el coro del instituto correccional de menores

Logra formar con ellos un coro. Y gracias al poder y la magia de la música, el maestro consigue que sus vidas cambien para siempre. Descubre al talento en bruto, también indisciplinado; al niño tímido del cual los compañeros se aprovechan, y al portero bonachón que se une a la causa del protagonista, motivado por la propuesta.


En la película todos esos niños eran personas inexistentes. Sólo trabajaba su físico, pero su “ser” estaba totalmente perdido. Fue Clement Mathieu quién, a través de su música, traspasó la barrera que ellos tenían con los mayores. Así se mostraron tal cuales eran: niños inocentes en busca de afecto.

Revisa la ficha técnica de Los Coristas, aquí.

viernes, 8 de junio de 2007

Cine Argentino: Nueces para el Amor

Nueces para el amor (2000) es, sin lugar a dudas, un filme de temática transversal. No es un documental sobre Sui Generis, tampoco una clase de la historia contemporánea de Argentina ni una novela de amor. Lo es todo en un solo formato.
Por: Carolina Cepeda M.


Las primeras imágenes correspondientes al concierto de despedida del mítico dúo de rock argentino Sui Generis. Así Alberto Lecchi, director del filme, da comienzo al filme. Corre el año 1975 en Buenos Aries, Argentina. Bajo el contexto de los últimos años de gobierno de Isabel Perón y el comienzo de la dictadura militar, Alicia y Marcelo se conocen en el tranvía que los llevará camino a casa después del mítico show.

Sui Generis, "Canción para mi muerte" (concierto de despedida)

El primer encuentro, como los otros que vendrán en los años próximos, es en un tren urbano. Ahí los protagonistas de esta película comenzarán a hilar una historia inimaginable.

Son dos polos opuestos. Alicia tiene 20 años, es universitaria y se mantiene sola. Marcelo, en tanto, tiene sólo 17 y aún está en el colegio.

Sin embargo, a medida que los años pasan ambos viven encuentros y desencuentros. Se separan una vez, dos veces… tres. Los roles se intercambian constantemente.

En el inicio ella era una chica activista, de gran compromiso social (algo común en los jóvenes universitarios de la época). A él, en tanto, sólo le importaba salir con sus amigos… ¿pero continuarán con sus mismos ideales, al pasar el tiempo? ¿Podrán reconocerse el uno al otro? ¿Transcenderá un amor de juventud a uno maduro?

Marcelo y Alicia en la década de los '70

Los personajes, a pesar de la magia existente entre los protagonistas, logran ser creíbles. El tratado de la fotografía logra gran mérito en la primera parte. Además, cuenta con buenos recursos audiovisuales como el de los testimonios de los personajes, lo cual refuerza la credibilidad.

Nueces para el amor es un filme interesante. Totalmente recomendable para quienes deseen apreciar una historia de amor envuelta de un contexto temático de relevancia. Vale destacar que cada encuentro y despedida coincide con algún hito histórico. Este detalle eleva aún más a esta película, pues consta de un gran trabajo de guión y documentación.

Puedes leer la crítica al filme, haciendo click aquí.
Conoce la ficha técnica de Nueces para el Amor, acá.

viernes, 1 de junio de 2007

Terminator III, La rebelión de las máquinas

En el 2023 las máquinas envían a la terminator T-X, un prototipo capaz de dominar otras máquinas, modular la voz como un módem, desactivar y hasta reprogramar cualquier computador, inclusive al mismísimo T-800. El poder más absoluto que se le pudiera conceder a un robot, pues está claro que lograr manejar otras máquinas esta vez si la hacen un ser invencible a la lógica, excepto si tiene que enfrentar una guerra nuclear.
Por: Carolina Cepeda M.

Terminator III, trailer


T-X debe matar no sólo a John, sino que ahora tiene más blancos: sus terratenientes y compañeros más importantes del líder humano del futuro, entre ellos su esposa Kate Brewster. Pero ellos no estarán solos, de su lado estará otra vez el T-800, el cual está en clara desventaja frente a T-X.

John, "T-800" y Kate Brewster


En esta película la visión del Terminator más viejo cambia. Llega al pasado tras ser programado por Kate, luego de que T-800 matara a John en el 2023.

Nuevamente la evolución del cyborg se divide en dos, según cada organismo cibernético:

T-800 y T-X


- T-800: Un modelo antiguo, casi obsoleto, pero que sirve de defensa para los humanos. En esta película adquiere un nuevo rol. Las cosas ya no son buenas o malas, también hay puntos intermedios. El T-800 muestra su primera gran debilidad, ser controlado por un robot más moderno, lo que hará que traicione su misión inicial e intente matar a John y a Kate.

- T-X: Este robot mujer es sin duda el más espectacular de todas las películas Terminator. El cyborg más inteligente de todos, el razonamiento, la inteligencia ya están más desarrollados. La capacidad de controlar otras máquinas hace que su fuerza sea invaluable, vencerla parece imposible. Entre sus características por ejemplo está el reconocimiento del ADN a través de la lengua, el cual le sirve para identificar a sus víctimas. A diferencia del T-1000 en que el arma más poderosa que surgía de sus brazos eran cuchillos, ahora son armas de fuego muy potentes, las cuales si se dañan pueden ser reemplazadas por otra mejor.

"T-X", interpretada por Claire Danes

La única forma de acabar con el T-X será al final de la película, cuando explota la bomba nuclear y destruye todo lo que está a su paso. John Connor y Kate Brewster logran salvarse en un refugio del Estado norteamericano.

viernes, 25 de mayo de 2007

Terminator II, El juicio final.

Para continuar con la triología de Terminator, te contaremos a continuación la segunda película. Si eres del tipo de personas que odian saber cómo terminará una película, antes de verla, será mejor que no sigas leyendo.


Por: Carolina Cepeda M.

Terminator II, también dirigida por James Cameron, fue la película más cara en el término de su rodaje. Fue pionera en la utilización de ordenadores para generar la presencia del antagonista del filme.


Se le atribuyen cuatro premios Oscar en: mejores efectos visuales, mejor sonido, mejor maquillaje y mejor edición de sonido. Todo esto justificado, pues fue un gran salto audiovisual. Superó con creces a su antecesora.


Una vez más contó con el protagónico de Arnol Schwarzenegger, quien estaba en su mejor momento actoral.


Terminator 2, trailer

Esta película viene a cambiar la mentalidad del espectador, quien cree a raíz de lo visto en la primera versión, que los terminator son malos, seres casi invencibles capaces de destruir todo y sin asco de matar a los humanos de la forma más salvaje que se pueda pensar.

John Connor tiene 13 años, su madre Sarah está en el siquiátrico porque nadie le cree su versión respecto al futuro y el fin de la raza humana. Que por cierto cabe destacar que para las personas es mucho más fácil catalogar de locos a aquellos que vienen a romper los esquemas.
El terminator T-800 viene en rescate de John Connor para defenderlo de una nueva amenaza:
el T-1000. Un “prototipo poli amalgamado” de metal líquido capaz de copiar formas del mismo tamaño y así aumentar su poder asesino.


T-1000 transformado


La figura de Arnold Schwarzenegger, como el Terminator, cambia radicalmente. Es en esta película donde por fin cada claro el funcionamiento del T-800. Este es manejado por un chip que controla sus funciones, el cual es re-programado en el futuro por John para que lo rescate de las posibles amenazas.


Terminator T-800 y John Carter

Aquí, al igual que en la última parte de la triología, se muestra una resistencia hacia las máquinas que se vuelve un tanto irónica al tener que usarlas para combatir al enemigo. Es como aquel dicho: “si no puedes contra tu enemigo, únete a él”. Lo que demuestra que por más que se busque una independencia de las máquinas igual serán estas necesarias.

Finalmente T-1000 es quemado en el ácido al igual que T-800. Sarah y John pese a la tristeza de haber perdido a su amigo robot, están tranquilos porque creen que pudieron impedir la guerra nuclear, al destruir la empresa que crearía a Skynet.

Lee la crítica a Terminator 2, aquí.

viernes, 18 de mayo de 2007

Terminator I, EL INICIO DE UNA TRIOLOGÍA

El cine, a través de sus innumerables obras de ciencia ficción, ha logrado deleitarnos con sorprendentes avances tecnológicos. Terminator, una triología de culto, nació bajo el contexto de la guerra Fría… Un mundo sobreviviente a los atisbos del siglo XX.
Por: Carolina Cepeda M.

La humanidad estaba decepcionada de los avances tecnológicos, pues por ellos vieron amenazada su integridad. Pero ¿por qué es importante recurrir a estos antecedentes?. Es fundamental saber bajo qué acontecimientos fueron creadas las películas. Sólo de esta manera el espectador podrá entender a cabalidad los códigos insertos en ellas.

Terminator I, la primera de James Cameron. Trailer

1984, último período de la guerra fría. La sociedad estaba cansada de los conflictos bélicos, los problemas políticos y económicos. La década de los ’80 se recuerda más bien como el período en que las personas despertaron del letargo y comenzaron a alzar la voz y protestar en contra de las injusticias. La sociedad nunca más se quedó callada.

Bajo esta premisa aparece la primera película de Terminator. Su historia se basa en la salvación del mundo, pero no del actual, sino que del futuro. Sarah Connor es la protagonista, quien engendrará a un hijo, John: el salvador de la humanidad.

Por ello las máquinas que dominan el mundo en el año 2029 deciden enviar a un Terminator, Ciberdine 101 modelo T-800, un robot inteligente creado para destruir, pretendiendo así eliminar a Sarah.

Pero Sarah no estará sola. La resistencia de la raza humana a las máquinas del futuro envían a Kyle Reese, una persona común y corriente que se enamora de la protagonista, de ellos nacerá John O’Connor.


Kyle Reese y Sarah O'Connor

Los militares del futuro crearán una inteligencia artificial llamada Skynet para tomar decisiones estratégicas. Skynet descubre que la raza humana es una amenaza, por lo que decide destruirla. Es así como decide tomar el control de varias armas nucleares de los principales países del planeta y lanza un ataque termonuclear total, creando una guerra entre los hombres y las máquinas.

La principal característica de Terminator es que si bien es de acero y tiene un sistema computarizado, por fuera tiene tejido humano que incluso es capaz de sangrar y sudar como cualquiera. Esta primera característica del robot es interesante, porque pese a ser un robot, una máquina inmortal capaz de destruir lo que se le cruce, tiene características humanas. Es más, quiere emular a una persona. Pretende ser perfecto.

Arnold Schwarzenegger en Terminator I

En Terminator I el cyborg es un exterminador, en que sus armas más poderosas son la inteligencia, la fuerza y la capacidad de pasar por una persona más.

En el comienzo de la película, Reese le explica a Sarah la situación del futuro. Los humanos eran exterminados tan sólo por ser de esa raza y los que quedaban vivos eran marcados para servir como esclavos. Situación que por supuesto nos recuerda de inmediato lo ocurrido en el Holocausto.

Pero esto tiene una significación más. La gran guerra, cuando las máquinas se apoderan del planeta -o de lo que queda de él-, tiene una característica importante. Es una guerra nuclear la que termina con la mayoría de los humanos. El miedo más latente para la sociedad del ‘80 y en general de toda aquella que vivió el período de la Guerra Fría.

En esta versión, el cyborg T-800 es un ser duro y sin duda invencible, aunque como es de esperar en un final clásico de cine, deja de serlo para que la protagonista pueda tener un final medianamente feliz.

La lucha parece estar clara, el vencedor es obvio. Nada puede hacer un humano frente a un robot antibalas erudito en el uso de las armas. Pero ¿qué hace la diferencia entre la persona y la máquina? El razonamiento, el cual será la clave para desequilibrar la balanza y darle el triunfo momentáneo a Connor.

Revisa la ficha técnica y la crítica de Terminator I, acá.