
Parece imposible creer que "Yo Robot" es un filme basado en el libro del mismo nombre publicado en 1950, escrito por el bioquímico ruso Isaac Asimov, quien terminó por dedicarse a la literatura de ciencia ficción. Asimov ha basado sus principales obras en torno al desarrollo de la robótica.
La película, dirigida por Alex Proyas(2004), esta basada en la recopilación de cuentos del libro de Asimov. Entre ellos destacan: "Robbie", "Círculo Vicioso", "Razón", "Atrapa esa Liebre", "¡Embustero!", "Pequeño Robot Perdido", "¡Fuga!", "Evidencia" y, especialmente en "El Conflicto Evitable". La mayoría de esos cuentos están protagonizados, al igual que en la película, por Susan Calvin.
"El conflicto Evitable" es el título que inspira principalmente al filme, pues pone especial énfasis en las tres leyes de la robótica planteadas por Asimov, que corresponden a un conjunto de normas establecidas para la perfecta coexistencia con los robots y un ideal desempeño en su vida útil. Sólo de este modo, la humanidad se asegurará de que estos fueron programados para proteger y servir a los seres humanos.
La película, dirigida por Alex Proyas(2004), esta basada en la recopilación de cuentos del libro de Asimov. Entre ellos destacan: "Robbie", "Círculo Vicioso", "Razón", "Atrapa esa Liebre", "¡Embustero!", "Pequeño Robot Perdido", "¡Fuga!", "Evidencia" y, especialmente en "El Conflicto Evitable". La mayoría de esos cuentos están protagonizados, al igual que en la película, por Susan Calvin.
"El conflicto Evitable" es el título que inspira principalmente al filme, pues pone especial énfasis en las tres leyes de la robótica planteadas por Asimov, que corresponden a un conjunto de normas establecidas para la perfecta coexistencia con los robots y un ideal desempeño en su vida útil. Sólo de este modo, la humanidad se asegurará de que estos fueron programados para proteger y servir a los seres humanos.
(ADVERTENCIA: DE AQUÍ EN ADELANTE EXISTE GRAN CANTIDAD DE CONTENIDO DE LA TRAMA)
Susan Calvin es la protagonista de varias de las historias del libro, y a su vez, es la co-protagonista de la película junto al detective Spooner (Will Smith). Ella es experta en robopsicología, una versión de la psicología para robots, defensora de dichas leyes y quien jamás dudaría en que éstas pudiesen ser violadas.
No así el detective Spooner, quien desconfía de sobremanera en los robots. Duda que estos puedan ser una ayuda, y los ve más bien como una amenaza para la humanidad. Spooner llega al punto de utilizar objetos más antiguos en su vida cotidiana, como una motocicleta a bencina (elemento casi obsoleto para la época), zapatillas de baja tecnología, y solía manejar de manera manual, lo cual era totalmente inusual en ese contexto de modernidad.
Todo esto refleja la obsesión que tenía y una sobre desconfianza en la robótica como consecuencia de una experiencia del pasado que costó la vida de una niña.
Sin embargo, y lejos de lo que Calvin pensaba, estas leyes son violadas por los robots, quienes comienzan a entrar en conflicto con el cumplimiento de sus reglas. V.I.K.I. interpreta la primera ley de una forma distinta a la real.
Es aquí donde comienza el mayor conflicto. Como ya se adelantó, los robots comienzan a ver que en realidad los principales destructores del hombre es el hombre mismo, por lo que debe - según lo que cree V.I.K.I.- estar subordinado a los robots para estar protegidos. Pero para lograr este fin es inevitable la destrucción de los seres más violentos, lo cual generará una revolución de los robots contra los humanos.
La incredulidad de Spooner llevará a Calvin a abrir los ojos y descubrir que la perfección no existe y que las reglas fácilmente pueden tener una doble interpretación.
Lo que considero irónico dentro de la película es que Spooner, como se ha dicho, odia a los robots, pero él es en parte uno de ellos. Si bien no tiene un chip que lo controle, su cuerpo - tras un accidente- es mitad hombre y mitad robot, similar al caso de Robocop.
Otro punto importante dentro de esta película es algo que se ha dado no sólo en Yo Robot, sino que también en cintas como Inteligencia Artificial, dirigida por Steven Spielberg en 2001. Los robots en sí, como género, son seres iguales, sin ninguna diferencia al menos en lo primordial. Pero ya vimos cómo el robot protagonista de la película de Proyas insiste en ser único en su especie.
Inteligencia Artificial, fragmento "El hada azúl"
Así vemos cómo un robot comienza a tener aspiraciones como cualquier hombre, en este caso, ser único. El robot protagonista, insiste en que puede soñar, guardar secretos e incluso llegar a sentir.
Es curioso, por decir lo menos, cómo un ser supuestamente perfecto (el robot) desea ser como el hombre, y más curioso aún es cómo el ser humano desea cada vez ser más parecido a un robot, emulando sus virtudes gracias a la tecnología.
El robot o el ser humano perfecto no es el que tiene más fuerza o más sentimientos, sino aquel que pueda tener ambas virtudes. La perfección nunca ha existido y ni siquiera en las películas se ha podido solucionar. Esto demuestra que los robots, al ser creados por un ser humano, terminan siendo igual de imperfectos que el hombre, porque su esencia es creada por uno.
Lo que ocurre es que éste, al solucionar la principal debilidad del ser humano (la muerte) parecen casi perfectos, pero si nos adentramos a su lógica, siempre tendrán algún error, al menos así queda demostrado en Yo Robot y tantas otras películas que se refieren a la Inteligencia Artificial.
Trailer Yo Robot















