viernes, 11 de mayo de 2007

OTRA LECTURA: "Perdidos en Tokio"

¿Qué sucede cuando un filme tiene una lectura alternativa? Muchas veces, las películas son creadas con esa intención. Sin embargo, en otros casos esto sucede por casualidad.
Por: Carolina Cepeda M.


Perdidos en Tokio puede ser visto desde otra perspectiva. Quizás llegue a romper toda lógica, pero me parece coherente, apelando al siguiente argumento:


(Advertencia: de aquí en adelante existe gran contenido de la trama)

Bob Harris (
Bill Murray) es un actor de mediana edad. Viajó a Tokio para participar como rostro publicitario en una campaña de wisky. Su vida es solitaria, introspectiva y con un matrimonio desgastado.

Por otro lado, Charlotte (Scarlett Johansson) está recién licenciada de la Universidad de Harvard, acompañando en Tokio a su marido: un fotógrafo. Su relación, a pesar de que está recién empezando, pues ambos son jóvenes, ya está con problemas de comunicación. Charlotte se siente, totalmente, fuera de lugar.

Esta, por donde se mire, es una pareja poco convencional. No obstante, Sofía Coppola (guionista y directora) supo crear una atmósfera llena de convergencia entre ambos personajes. Lazos que, sin duda, los irán uniendo tan rápido que ni ellos se percatarán cuándo empiecen a necesitarse.

Si vemos “Perdidos en Tokio” por segunda vez, nos daremos cuenta de ciertos detalles. Por ejemplo, durante el trayecto que realiza el personaje interpretado por Hill Murray en taxi (desde el aeropuerto hacia el hotel donde se hospedará) se muestra asombrado ante la masiva publicidad protagonizada por él.

Pero… ¿no se supone que él viajó, exclusivamente, para realizar esa campaña?

Si vamos hacia el final del filme, Coppola no deja que el espectador sepa qué se dicen los protagonistas durante la despedida. ¿Habrán quedado en reencontrarse unos días después en el hotel? Si seguimos esta lógica, será más fácil comprender porqué no muestran angustia, sino conformidad.

Es probable, también, que luego del reencuentro ambos decidieran dejar todo lo que los ataba de lado, para empezar una historia juntos. Él, dejando a su esposa y ella a su marido. Sólo de esta forma, podrían auto-realizarse, gracias a la comprensión mutua y la infinita empatía que sintieron desde su primer encuentro en el hotel de Tokio.

Ojo, esta es sólo una teoría. Lo más probable es que la gente encargada de los Oscar no piense lo mismo. Quizá ni la propia directora sepa de esto.

Perdidos en Tokio, trailer



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